Tiempo
no me deja
Tiempo
♫ Remember me as a time of day de Explosions in the sky
Un camaleón, movió sus ojos en diferentes direcciones hasta observarme, levantó la cabeza, estornudó y preguntó:
-¿Por qué existe el color verde?
-por la conjunción de los colores azul y amarillo
-¿De ahí existe el color verde?
-Si.
-¿Entonces de donde salieron el azul y el amarillo?
-El azul sale del mar y del cielo y el amarillo del sol y de algunas frutas
-Pero hay frutas verdes y casi todos los vegetales son color verde, yo soy verde ¿Por qué el color verde no sale de estas cosas así como el amarillo y el azul? O me vas a decir que el cielo y el mar se juntan con el sol y las frutas, para hacer que nosotros veamos el color verde.
-...¿Ya viste el cielo?
-Es verde, se camufla deteniendo el tiempo, acabado estático.
En ese momento escuché un ruido fuerte a mi alrededor, dejé de prestarle importancia a ese extraño camaleón.

-Acuéstate aquí, nosotras te arrullamos.
Paré a descansar, el sol se afanaba en escurrirme y como pintura caía sobre mi espalda, coloqué mis ojos hacía él y trató de cegarme jalando del iris de mi ojos, soltó mis manos dejándome caer en el polvo, llevándose los ojos. Me toqué el rostro y no moví mis manos de ahí, escuché graznidos que bajaban lentamente hasta llegar a un costado de mis oídos.
-¿Escuchas?
-Si.
-El que escucha no puede ver, y el que ve, no puede escuchar -dijeron graznando- todos lo cuervos sabemos eso.
- ¿Y qué más saben los cuervos?
-Sabemos que el sol no te puede arrancar los ojos, menos habiendo cuervos cerca, el sol no tiene manos, no te puede quitar nada excepto el frío.
-El sol me ha quitado más qué nadie, y ustedes son los cuervos más estúpidos que conozco.
Nadie de los que dicen ser cuervos lo son, nosotros no somos cuervos, sólo los magos son cuervos, con excepción de nosotros, porque somos cuervos magos, si nos crees, quítate las manos de la cara y abre los ojos que te hemos devuelto.
Abrí los ojos y todo estaba azul aunque hubiese nada, ni cuervos, ni sol, ni camino, solo arena debajo de mis pies.
-¿Porqué existen las sombras?
-Porque los árboles son los dueños únicos, nosotros les compartimos sol y ellos a cambio nos dan sombra.
-¿Y él viento?
-El viento nos enseñó a correr y a cambio de eso, Dios le regaló todos los animales alados.
-Es cierto jamás lo hubiésemos pensado, tenemos corriendo todo el día y todavía no llegamos, por lo pronto solo sé que algún día tendremos que llegar.