Dentro de una tienda muy iluminada hay varias peceras, cualquier curioso se acercaría, sobretodo si hay un pez fuera revolcándose en el suelo. No es difícil atrapar a un pez fuera del agua, sin embargo no deja de ser escurridizo, logro tomarlo y lo introduzco en la pecera, dentro hay un pez de barro que se empeña en sacarlo de allí. Lo cambio de pecera a donde también hay peces de barro, pero allí no parece molestarle a nadie, el pez grande artificial sacaba al pequeño colorido porque no cabe nadie más que él, se convirtió en alcancía marina.
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