Hace algún tiempo le regalamos la mariposa y yo un periquito del amor a mi mamá.
El periquito al principio estaba solo y asustado,
volaba de un lado a otro y siempre me daba la espalda.
Después mi madre le trajo una periquita,
el pájaro ya no estaba solo,
pero su compañera no le prestaba atención,
cada uno se ponía a su extremo
y cuando se juntaban empezaban a darse de picotazos.
Hoy después de casi 2 meses, sólo los escucho platicar, deben haber encontrado un buen tema de conversación o se han de haber dado cuenta de que sus patas son iguales...
...No se que pasó pero ahora cada vez que salgo al patio y veo la jaula, hay dos periquitos del amor besándose.
*Epiphile hermosa de Yongol
1 comentario:
Tal vez se dieron cuenta que tienen más cosas en común que solo ser periquitos.
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